¿Cansada de pelar verduras? No tienes por qué hacerlo

    Verduras

    Quizás la parte más pesada de cocinar cualquier comida es pelar verduras. Siempre nos retrasa unos 10 minutos en el tiempo de preparación. Eso tirando por lo bajo. Cuando terminamos, nos queda un montón de pieles de zanahoria, calabacín o lo que sea que hayamos pelado que son –o eso creíamos– inutilizables, que acabamos tirando. A pesar de que siempre hemos visto que se deben pelar las verduras –lo hemos visto en nuestras casas a lo largo de los años– resulta que pelar las verduras, en su mayor parte, es totalmente innecesario.

    Las cáscaras están repletas de nutrientes y fibra

    Cuando se pelan verduras como zanahorias, pepinos, patatas, calabacines y similares, se está perdiendo un montón de fibra, vitaminas y minerales. Muchos de los nutrientes que necesita nuestro cuerpo se encuentran a menudo en las pieles de las verduras.

    Los antioxidantes están de moda pero, ¿qué son?

    Por supuesto, esto no quiere decir que no se obtengan nutrientes de estos alimentos porque los pelamos. Por ejemplo, una patata cocida con la piel tiene 7 gramos de fibra, mientras que una otra pelada y hervida tiene solo unos 5,4 gramos de fibra. No es una gran diferencia, pero los números están ahí.

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    Mantener las pieles generalmente no alterará realmente el sabor de la comida

    Siempre y cuando se les dé un buen lavado, podemos dejar la cáscara de las verduras y realmente no afectará en cómo sabe la comida. Hay, por supuesto, un par de excepciones a esta regla. Si lo que queremos cocinar es un puré de patatas fino y suave, lo mejor será quitar la piel en primer lugar para que nos quede de esta manera. Lo que podemos hacer para no invertir tiempo en pelar las patatas y hacer una deliciosa olla de puré de patatas, es primero asar las patatas en lugar de hervirlas como lo haríamos normalmente, de esa manera la piel se vuelve crujiente. Otro caso podría ser el de la piel dela remolacha, que puede ser bastante amarga, así que si las dejas, para reducir la amargura, prueba con algo dulce y ácido como una vinagreta.

    Todavía hay algunas verduras que necesitará para pelar

    En realidad no tenemos por qué pelar son las patatas dulces, berenjenas, pepinos, calabacines, zanahorias, remolachas o apio. En su lugar, con darles un buen lavado bastaría. Si se quedan sucias en alguno de sus pliegues, con frotar por el lado áspero de una esponja bastará. No podremos escapar de pelar verduras con pieles realmente gruesas como los nabos o algún tipo de calabaza, o incluso aquellos con capas exteriores fibrosas y masticables como las cebollas. Estos por desgracia siempre necesitan ser pelados. No podemos ganarlos a todos.

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